Chica anime con cuerpo perfecto follada sin censura en club privado
Fiora llegó al club de lujo con ese cuerpo de infarto que todos los tipos en el lugar no podían dejar de babear, esos pechos enormes rebotando bajo la blusa ajustada y ese culito prieto que pedía a gritos que la empotren contra cualquier pared. El dueño, un tipo con una verga que parecía de otro planeta, no pudo resistirse y la llevó a una sala privada donde lo único que se escuchaba eran los jadeos de ella al quitarle la ropa. Le lamió el frenillo del coño hasta que Fiora gritó que se corría, pero él no se detuvo ahí, sino que la tumbó boca arriba sobre el sofá de cuero y se puso a masajearle esas tetas enormes mientras le chupaba los pezones duros como piedras. La muy puta no pudo evitar gemir cuando él le metió la polla entre las tetas, apretándolas con fuerza para que se resbalara hasta el fondo de su garganta, sintiendo cómo se ahogaba pero sin que le importara ni un carajo. Fiora se dejó hacer de todo, con los labios bien abiertos y la lengua lista para recibirlo, mientras él le agarraba la cabeza con ambas manos y se la metía hasta la garganta una y otra vez, dejándole la babaza cayendo por la barbilla. Cuando ya no pudo más, el tipo la levantó en cuatro patas y le clavó la verga hasta el fondo, sintiendo cómo su coño se apretaba como un tornillo alrededor de su polla gruesa mientras ella chillaba de placer. Las embestidas eran brutales, el sonido de carne contra carne resonaba en la sala mientras Fiora se mordía los labios para no gritar demasiado fuerte. Él no se contuvo y le dio una corrida directa en la cara, cubriéndole toda la mejilla de leche espesa, dejando su piel brillante y mojada mientras ella se lamía los labios con avidez, deseando más. El tipo terminó descargando toda su leche dentro de su boca, ahogándola en su propio placer mientras Fiora tragaba hasta la última gota sin dejar escapar ni una gotita.