Cornudo ve cómo su esposa chupa la verga del amigo y limpia su polla
Mojándome los labios mientras te cuento cómo mi marido me ordenó arrodillarme frente a su amigo Longjohn, ese semental de polla gruesa que me hizo gemir como una perra en celo. Primero me metí su verga hasta la garganta, tragando su leche espesa mientras mi esposo miraba con la polla dura, rogando que le tocara el turno. Después, el cornudo se arrodilló como un esclavo, limpiando mi saliva de la verga de su amigo con la lengua, obedeciendo cada orden como el perrito sumiso que es. ¿Te gustaría estar en su lugar, viendo cómo tu mujer se deja empotrar por otro mientras tú lames lo que sobra? La polla de Longjohn era tan grande que me estiraba el coño, marcándome las caderas con sus dedos mientras me follaba contra la pared. Mi marido, temblando de humillación, se corrió en su propia mano cuando el amigo le ordenó hacerlo. Al final, solo quedó el vestido arrugado en el suelo y el olor a semen en el aire, recordándome quién manda aquí.