Hermanastras calientes reciben al profesor en la cama
Las hermanastras llevaban días susurrando en su habitación mientras el profesor les corregía los deberes, pero sus miradas traviesas no eran para los libros. Él, con la polla ya dura bajo el pantalón al verlas en esos pijamas tan cortos que dejaban poco a la imaginación, decidió que era hora de pasar a la acción. La mayor, con ese culo redondo y prieto que tanto le gustaba empotrar, se mordió el labio al sentir sus manos gruesas apretándole las nalgas mientras la empujaba contra el colchón. La pequeña, con el coño chorreante y los pezones duros bajo la camiseta fina, no pudo evitar gemir cuando él le arrancó la ropa interior de un tirón y le lamió el clítoris con ansias, devorando su vulva como si fuera su postre favorito. El profesor, sudando y con la verga palpitando, las puso a cuatro patas una junto a la otra, admirando esos culos perfectos que se movían al compás de sus caderas. La mayor, gimiendo como una puta en celo, le suplicó que le diera duro en el coño empapado mientras él se la clavaba sin piedad, sintiendo cómo su carne se abría para recibirlo hasta el fondo. La pequeña, con la boca llena de saliva y la lengua enredada en sus bolas, le chupaba la polla con desesperación mientras él le azotaba el culo con los dedos, dejando marcas rojas que brillaban bajo la luz tenue. El sonido de carne contra carne llenaba la habitación, mezclado con los gritos ahogados de las hermanastras, que no podían creer lo bien que les estaba yendo este castigo escolar. Él, sintiendo el orgasmo cerca, las volteó de un empujón y les metió la verga hasta la garganta a ambas, alternando entre una boca y otra mientras sus tetas rebotaban salvajemente. La corrida llegó sin aviso, caliente y espesa, bañándoles la cara y el pecho mientras ellas se tragaban cada gota como si fuera néctar, lamiendo hasta el último hilillo de semen que caía de su glande hinchado. Las hermanastras, exhaustas pero satisfechas, se quedaron tiradas en la cama, con las piernas temblorosas y los coños aún goteando, preguntándose cuándo podrían repetir esta lección tan... instructiva.