John Gay se empotra a un puto con culo de infarto
Sientes el olor a sudor y loción de afeitar que flota en el aire mientras lo miras fijamente, sabiendo que esto está mal pero no puedes evitarlo. John Gay te sonríe con esa mirada de depredador, sus manos grandes ya te agarran el culo apretado, sus dedos se hunden en la carne mientras te empuja contra la pared. La polla gruesa de John te roza el muslo, dura como el acero, y sabes que en segundos te la va a meter entera de golpe. Te muerdes el labio cuando sus dedos te abren, sintiendo cómo te mojas más con cada segundo, el deseo prohibido ardiendo en tus venas. John te gira sin avisar, te dobla sobre el sofá y te agarra de las caderas, su aliento caliente en tu nuca mientras te susurra al oído: 'Vas a gritar mi nombre'. Sientes el primer empujón, la polla negra entrando sin piedad, llenándote hasta que las caderas chocan contra tu culo, y no puedes evitar gemir como una puta en celo. Cada embestida te hace ver estrellas, el sonido de carne golpeando carne resonando en la habitación, y sabes que no vas a durar mucho. John te agarra del pelo, te tira hacia atrás para que lo mires mientras te la clava una y otra vez, sus ojos oscuros llenos de lujuria. Sientes cómo se hincha dentro de ti, cómo el calor se acumula en tu vientre, y sabes que va a correrse pronto. Cuando lo hace, es con un gruñido gutural, llenándote hasta las pelotas, y te quedas temblando, sintiendo cómo su leche caliente te escapa entre las piernas. John se aparta, su polla aún dura, y mira tu culo enrojecido con una sonrisa satisfecha, sabiendo que te ha dejado marcado.