Juego hentai con una chica que me vuelve loca de deseo
No aguantaba más la tensión de mirarla en las pantallas, sus gemidos virtuales me ponían la polla dura cada vez que jugaba, pero hoy no era un juego normal. La tenía justo frente a mí, su coño ya mojado solo de verme, y cuando empecé a tocar su clítoris con los dedos, sentí cómo sus caderas se arqueaban buscando más. No podía creer lo caliente que estaba, cómo su cuerpo entero temblaba cuando le metí un dedo hasta el fondo, luego otro, sintiendo cómo su coño apretaba alrededor de mis dedos. La tensión de semanas viéndonos sin tocarnos estalló cuando me tiré sobre ella, mi polla deslizándose dentro de su coño caliente sin resistencia, sus uñas clavándose en mi espalda mientras gritaba. La empotré contra el sofá, cada embestida más fuerte, sintiendo cómo su coño se contraía alrededor de mi polla, hasta que no aguanté más y me corrí dentro de ella, su cuerpo temblando con su propio orgasmo. Quedó con la ropa desordenada en el suelo, mi semen escbiendo por sus muslos, y solo entonces me di cuenta de que habíamos jugado solo doce minutos, pero parecieron horas de puro placer.