Katy Barretos domina a su novia con su polla dura y la hace gemir
Sus manos grandes y fuertes me agarraron de las caderas mientras me empujaba contra la pared, su polla gruesa y palpitante ya lista para penetrarme sin piedad. Yo solo podía gemir, sintiendo cómo cada centímetro de su verga me abría de par en par, llenándome hasta que mis rodillas temblaban. Katy Barretos me ordenó que me arrodillara y me chupara los dedos antes de meterlos en mi coño mojado, humillándome con cada palabra sucia que salía de su boca. Me hizo suplicar por su polla, rogándole que me follara como a una puta sumisa, y cuando por fin me la clavó de una estocada, grité tan fuerte que los vecinos debieron escucharme. Cada embestida era más salvaje que la anterior, sus caderas chocando contra mi culo mientras me corría dentro, llenándome con su leche espesa. Yo solo podía temblar, sintiendo cómo mi cuerpo se contraía alrededor de su verga, completamente dominada por su poder. Cuando terminó, me dejó tirada en el suelo, jadeando y con el coño palpitante, mientras ella se limpiaba la polla con una sonrisa de satisfacción. Su novia, que había estado mirando todo el tiempo, se acercó a mí con los ojos vidriosos, mordiéndose el labio inferior mientras se tocaba entre las piernas, claramente excitada por lo que acababa de presenciar.