Loca anal de anna deville recibe fist duro
Anna de Ville ya llegó con el culo bien abierto y el coño chorreando solo de imaginarse esta noche, pero Luca Ferrero no se conforma con lo normal: la agarra de los tobillos y la levanta en vilo para hundirle el puño entero hasta el antebrazo mientras ella grita como puta en celo. La morena se retuerce colgada de sus brazos, con la boca llena de babas y los ojos llorosos de placer, mientras él le escupe en el agujero para que resbale mejor antes de embestirle el brazo hasta la muñeca con movimientos brutales que le hacen temblar las tetas gordas y el vientre abultado. Cada vez que saca los dedos mojados de saliva y jugos, le muestra el culo bien abierto, reluciente de sudor y babas, y Anna no puede evitar gemir al sentir cómo le revienta el esfínter con cada estirón, pero pide más porque sabe que Luca tiene una polla que parece un brazo y no piensa parar hasta dejarla bien destrozada. Él le ordena que abra más las piernas, le mete la lengua en el coño para lubricarla antes de empalarla de nuevo con el puño, y Anna se corre al instante, chorros de leche resbalándole por los muslos mientras él le susurra al oído que es una zorra anal insaciable y le exige que se trague su propia meada cuando le apriete la vejiga hasta el límite. Luca no se conforma con el fist: le mete la verga por el culo ya abierto, gruesa como un pepino maduro, y la embiste hasta el fondo con golpes secos que hacen sonar sus nalgas como un tambor, mientras Anna no para de babear y gime con voz de loca, rogándole que la folle como a una perra hasta hacerle perder el sentido. Cada embestida le saca más babas y más chorros de meada por la boca, que Luca lame con avidez antes de volver a hundirle el puño en el culo, esta vez con los nudillos bien apretados para que sienta cada hueso rozándole las paredes internas mientras ella se corre una y otra vez, con el coño y el culo convertidos en un solo agujero baboso y palpitante que no para de soltar líquido. Cuando Luca por fin saca el brazo empapado, Anna cae de rodillas en el suelo mojado, con la cara llena de sudor, meada y babas, y abre la boca como una puta hambrienta para recibir la polla gigante que él le clava hasta la garganta sin piedad, tragándosela entera mientras Luca le explota en la boca con chorros espesos que le llenan la garganta y le manchan los pechos de semen caliente.