Maldita lechera se empala con lengua sucia y grosera
Lolly Dames llegó sudando, con los labios pintados de un rojo que gritaba pecado y los pezones duros como piedras bajo su top ajustado. La muy zorra no aguantó ni un segundo cuando Nade Nasty le pasó la lengua chorreando saliva por todo el coño rosado y palpitante, lamiendo cada pliegue hasta dejarla temblando. Ella gimió fuerte, agarrándose del pelo de él para hundirle más la cara entre sus piernas mientras su coño se abría como una flor mojada, empapando hasta el último centímetro de la lengua que la devoraba sin piedad. Nade le escupió en el culo antes de levantarla en peso y clavársela de un empellón brutal, sintiendo cómo su verga gruesa reventaba cada resistencia hasta dejarla hecha un trapo, jadeando y suplicando más. La lechera no era virgen de nada, pero con esa polla que parecía una salchicha gigante se corrió tan fuerte que le salió un hilo de babas por la comisura de los labios y se le aflojaron las rodillas. Él la tiró contra la pared, le arrancó el tanga de un tirón y le metió la polla hasta el fondo mientras ella chillaba como una perra en celo, con el coño tan caliente que quemaba al tacto. La muy puta no quería que parara: le suplicaba que la tratara como a una perra, que la usara hasta dejarla sin voz, que le llenara el culo de lefa espesa mientras sus tetas rebotaban como gelatina con cada embestida salvaje. Nade no se pudo contener y descargó toda su leche hirviendo dentro de ella, sintiendo cómo su coño se contraía como una vagina hambrienta, tragándose hasta la última gota mientras ambos caían al suelo jadeantes, cubiertos de sudor, saliva y restos de sexo sucio. La lechera quedó tirada boca abajo, con el culo en pompa y el coño goteando leche mezclada con su propia corrida, mientras Nade le susurraba al oído lo puta que era y lo bien que se la había follado. Ella solo atinó a gemir y a pedirle que la usara otra vez, porque después de ese polvo no había quien la sacara de su adicción a que la traten como a una zorra más en su lista de depravados favoritos.