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Novia con el culo relleno después de bajar 36 kilos

17:49 1080P 7 Interracial
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Estúdio Toppawgs

Llevaba meses mirándola de reojo cada vez que se ponía esos leggings ajustados que le resaltaban ese culito redondo y prieto que tanto me volvía loco. Después de bajar todos esos kilos, ahora su culo parecía un melocotón maduro, firme y jugoso, y cada vez que se movía al caminar, ese movimiento de cadera me ponía la polla dura al instante. La primera vez que la vi quitándose la camiseta sudada en el gimnasio, con esos pechos grandes balanceándose y el culo apretado contra el espejo, no pude resistirme y le agarré el trasero con las dos manos mientras le susurraba al oído lo buena que estaba. Ella soltó una risita nerviosa pero no se apartó, así que la empujé contra la pared del vestuario y le levanté una pierna para empezar a empotrarla contra la puerta sin piedad, sintiendo cómo su coño empapado se frotaba contra mi verga dura. Gemidos ahogados salían de su boca cada vez que la embestía con fuerza, sus tetas rebotaban al ritmo de mis caderas y sus uñas se clavaban en mis hombros como si estuviera a punto de correrse en cualquier momento. Cambié a la postura del perrito y le ordené que se pusiera en cuatro, con ese culo en pompa y los muslos temblorosos de anticipación, listo para que le metiera la polla hasta el fondo sin compasión. La primera embestida profunda la hizo gritar, sus paredes vaginales se contraían alrededor de mi miembro como si quisieran exprimir cada gota de leche que llevaba dentro, y cuando empecé a hacerle un twerk con la cadera para golpear su punto G, su coño chorreó por todas partes, mojando el sofá donde estábamos follando como animales. No aguanté más y me corrí dentro de ella, llenándola de leche caliente mientras su cuerpo se estremecía y sus gemidos se convertían en susurros de placer, con las piernas aún temblorosas y el culo enrojecido por los azotes que le había dado antes. La dejé tirada en el suelo, con la respiración entrecortada y el coño goteando, mientras yo me limpiaba la polla con su tanga arrancado antes de volver a metérsela hasta que esta vez fuera ella quien se corriera sobre mi verga.

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