Poppy Cohen se traga toda la polla de Jake Grand en una mamada salvaje
La habitación está llena de gemidos y el olor a sexo en el aire, las cortinas medio corridas dejan entrar una luz tenue que ilumina los cuerpos sudorosos. Te voy a contar cómo Jake Grand y yo nos retamos a ver quién aguantaba más, pero desde el primer segundo supe que no iba a ser fácil. Él se sentó en la cama con esa polla dura como roca, desafiándome con la mirada mientras yo me arrodillaba frente a él, mojándome los labios con anticipación. ¿Te gustaría estar en su lugar, viendo cómo me meto su verga entera de golpe, hasta que las lágrimas me nublan la vista? No me importó, seguí chupando con fuerza, sintiendo cómo sus dedos se enredaban en mi pelo mientras él gruñía de placer. El reto se volvió más intenso cuando me empalé sobre su polla, cabalgándolo con furia, sintiendo cada centímetro de su verga golpeando mi coño mojado. Jake no pudo resistirse y me dio la vuelta para empotrarme contra el colchón, embistiendo con tanta fuerza que los muelles de la cama crujían. Cada estocada me hacía gritar, pero no me rendí, le clavé las uñas en la espalda mientras él me follaba sin piedad. En más de 20 minutos de escena, el sudor nos pegaba la piel, los gemidos se mezclaban con los golpes de carne contra carne. Cuando por fin se corrió dentro de mí, me quedé pensando en cómo ese reto había terminado en una victoria para los dos, porque nadie salió ganando, solo nos dejamos llevar por el placer.