Venom Evil se traga todo el meón y se rompe el culo a fondo
La habitación estaba oscura, con un olor a sexo y orina que se mezclaba en el aire caliente. Las paredes sudaban y el colchón crujía bajo el peso de nuestros cuerpos, pero eso era solo el principio. Llevábamos días mirando, tocando, rozando sin poder soltarnos, con mi polla dura como piedra cada vez que pasaba cerca de ella. Venom Evil no aguantó más y me arrancó el pantalón, chupándome la verga hasta que tuvo mi meón caliente en el gaznate, tragando cada gota mientras sus ojos lagrimeaban. Su culo ya estaba mojado de anticipación, así que sin perder tiempo le abrí las nalgas y le clavé la polla hasta que gritó, con el ano estirándose alrededor de mi verga gruesa. La embestí más fuerte, sintiendo cómo su ano se cerraba y abría con cada sacudida, mientras le escupía en la boca para que tragara también. Sus gemidos eran ahogados por el chorro de pis que seguía brotando, y cuando por fin me corrí, mi leche le llenó la garganta y el culo al mismo tiempo, dejando su cuerpo tembloroso y mi polla aún dura, lista para seguir rompiéndola.