Violet Starr se entrega al poder de Tony Profane en un juego de sumisión
Tony Profane no perdía tiempo, sus órdenes resonaban en el cuarto mientras Violet Starr se arrodillaba frente a él, temblando de anticipación. Sus manos grandes agarraban el pelo de la chica, obligándola a abrir la boca para recibir su polla dura sin piedad. Ella gemía mientras la chupaba, obediente, sintiendo cómo el control de él la dominaba por completo. Cada vez que intentaba respirar, él la empujaba más adentro, hasta que las lágrimas brotaban de sus ojos. 'Pídeme permiso', gruñía Tony, y Violet, sumisa, suplicaba entre jadeos: 'Por favor, déjame respirar'. Pero él solo sonreía, disfrutando su poder. Cuando la levantó y la tiró sobre la cama, el culo de Violet ya estaba mojado, listo para recibirlo. Tony no se demoró, la penetró de una estocada, haciendo que ella gritara de dolor y placer mezclados. Sus embestidas eran rítmicas, brutales, y cada vez que la polla de él golpeaba su cuello uterino, Violet lloriqueaba, pidiendo clemencia. 'Córrete para mí', ordenaba, y ella obedecía, apretando su coño alrededor de su verga mientras se venía. Tony la volteó y le dio por el culo, disfrutando cómo su cuerpo se sacudía bajo sus manos. Cuando finalmente se corrió dentro de ella, Violet solo podía pensar en lo bien que se sentía ser suya, completamente dominada.