Bexx con pollas enormes y culos bien empotrados
La rubia tetona Bexx no pudo resistirse cuando Harry le metió la verga hasta la garganta, chupando con desesperación mientras sus tetas grandes rebotaban al ritmo de los embistes. El negro le clavó la polla en el coño bien mojado, sintiendo cómo sus jugos resbalaban por el muslo, y ella gritó de placer al sentirlo llegar hasta el fondo. Mr. Sensei, con su miembro grueso como un brazo, le empotró el culo sin piedad, apretando sus nalgas duras mientras ella gemía con voz ronca de tanto gritar. Bexx se dejó caer sobre el colchón, con las piernas temblorosas y la boca llena de babas mientras Harry le escupía en la cara para luego metérsela de nuevo hasta la garganta. El negro la agarró por el pelo y la obligó a chupar más fuerte, sintiendo cómo la verga se le endurecía al máximo al escuchar sus gemidos ahogados. Mr. Sensei le abrió más las nalgas con las manos y le clavó la polla hasta hacerla llorar, mientras Bexx se corría sin parar, empapando las sábanas de sus fluidos. Harry le ordenó que se pusiera en cuatro patas y le dio una zurra de verga que le dejó el culo rojo y temblando, antes de correrse dentro de ella con un rugido animal. Bexx se dejó caer boca arriba, con las tetas al aire y los muslos pegajosos, jadeando mientras Mr. Sensei le lamía el coño para recoger los últimos restos de su corrida. Los tres se quedaron tiesos, sudorosos y agotados, con las carnes marcadas por los embistes y los gemidos aún resonando en el aire caliente del cuarto.