Atheos se pone unos anillos de polla para masturbarse como un cerdo en celo
El aceite brilla bajo la luz mientras sus dedos se enroscan alrededor de la verga gorda de Atheos, que ya lleva días provocando con sus mensajes, fotos en ropa interior ajustada y rozones "accidentales" cada vez que pasan juntos. La polla gruesa late bajo sus manos, los anillos tensan la piel hasta que cada vena se marca como cordones, y él gime con los ojos cerrados mientras la carne se hincha contra el plástico. La punta escupe pre-cum espeso, gotas que se estiran entre los dedos cuando los desliza hacia abajo, apretando hasta que la sangre golpea contra los anillos. Atheos arquea la espalda, los músculos de las piernas se contraen, y un gruñido gutural escapa cuando el ritmo se acelera, la mano libre se clava en la mesita de noche. Las gotas de aceite salpican su vientre blanco, resbaladizo, mientras el puño sube y baja con un sonido húmedo, los anillos chocando contra la base de la polla. Cada embestida de su propia mano lo acerca más al borde, los dedos se enroscan alrededor de los anillos para tirar con más fuerza, hasta que el cuerpo entero tiembla y un chorro grueso pega en su pecho, manchando los abdominales tensos. Atheos jadea, la cabeza cae hacia atrás, y los anillos se aflojan mientras la polla empalmada palpita una última vez. Pero en la otra habitación, alguien más escucha el gemido final y sonríe, sabiendo exactamente quién fue el responsable de este espectáculo.