Chica pajera latinas se toca como una diosa
Te voy a contar cómo empezó todo: estaba en mi cuarto, con la puerta cerrada, temblando de ansias mientras mis dedos acariciaban mis muslos hasta llegar a ese coño que ya estaba mojado de solo pensar en ti. Sabía que esto estaba mal, que no debía excitarme así, pero no podía parar, cada roce me hacía gemir más fuerte, imaginando que eras tú el que me penetraba con esos dedos largos y gruesos. Empecé a masturbarme despacio, sintiendo cómo mis jugos resbalaban por mis piernas, y luego aceleré el ritmo, metiendo dos dedos hasta el fondo mientras la otra mano apretaba mis tetas duras. ¿Te gustaría estar en su lugar, viendo cómo me corro así? Porque esto es solo el principio, mi amor, la próxima vez, voy a grabarme mientras me meto un consolador bien grande y lo empujo hasta que me duela, pensando en tu polla. No voy a parar hasta que me queme entera, hasta que mi coño no aguante más y me corra gritando tu nombre. Y tú, ¿qué harías si me vieras así?