Chupé la polla de mi mejor amigo mientras mi novia no miraba
No pude resistir más la tentación cuando vi a Falcon Al con ese rabo duro y goteando, así que me arrodillé y empecé a chupar sin que mi novia se diera cuenta. Su verga era gruesa y caliente en mi boca, y cada vez que la tragaba hasta las pelotas, él gemía como un puto desesperado. Me ordenó que no me detuviera, que lo hiciera correrse en mi garganta, y yo obedecí como un sumiso hambriento de su leche. Sus manos me agarraban la cabeza con fuerza, empujando mi cara contra su culo mientras me ahogaba con su polla. Sentía cómo se hinchaba más y más, hasta que de repente me llenó la boca con un chorro espeso que me obligó a tragar. No podía respirar, pero él no me soltaba, exigiendo que me tragara cada gota. Cuando por fin me dejó levantarme, tenía los labios manchados y la barbilla goteando, pero él solo sonrió y me dijo que era su puta chupapollas favorita. En más de 13 minutos de escena, no hubo piedad ni descanso, solo mi boca obedeciendo cada orden de su verga dominante.