Harveyxbush me reta a follarme en perrito y no aguanta mis tetas
El cuarto olía a sudor y lujuria, con la luz tenue cayendo sobre las sábanas revueltas. Yo me incliné sobre la cama, mostrando mi culo redondo y mi coño ya mojado, retando a Harveyxbush a que me empotrara como nunca antes. Él, con esa polla enorme y dura, aceptó el desafío, pero no sabía que mis tetas naturales lo iban a volver loco. Me agarró de las caderas y empezó a embestirme con fuerza, haciendo que mis gemidos llenaran el aire. Cada vez que su verga entraba hasta las pelotas, yo apretaba los muslos y lo apretaba más, sintiendo cómo su respiración se aceleraba. '¿Ahora quién pide clemencia?', le susurré, arqueando la espalda para que sus manos agarraran mis tetas. Él no pudo resistirse y las amasó con fuerza, tirando de mis pezones mientras me follaba sin piedad. El sonido de nuestros cuerpos chocando era música, y yo sentí cómo su polla crecía dentro de mí. 'Córrete dentro', le ordené, pero él no aguantó y me llenó hasta rebosar. Cuando terminamos, su semen goteaba por mis muslos y su camiseta estaba tirada en el suelo, manchada de sudor y mi excitación.