JessicaOsoriox me deja empotrarla en secreto mientras su novio mira
La luz de la tarde entraba por la ventana, pintando de dorado las sábanas revueltas de la cama donde todo iba a pasar. Llevábamos días mirándonos de reojo, rozándonos sin querer, hasta que el calor se volvió insoportable. ¿Te gustaría estar en el lugar de Hoomar, viendo cómo su novia se arquea bajo mis manos? JessicaOsoriox me clavó las uñas en la espalda cuando la penetré de una estocada, su coño apretado envolviéndome como un guante mojado. Gemía bajito, como si quisiera que su novio no la escuchara, pero sus caderas ya no obedecían. Le mordí el cuello mientras la montaba a horcajadas, sintiendo cómo su culo rebotaba contra mis muslos. La tensión de semanas se liberó en un orgasmo que la hizo temblar, sus jugos corriendo por mi polla. Cuando terminó, Hoomar estaba pálido, con los ojos fijos en las marcas rojas que mis dedos habían dejado en la piel de su chica.