John Gay y su culo perfecto te van a volver loco
Te voy a contar cómo John Gay entró al gimnasio esa tarde con su pantalón ajustado marcando cada curva de su culo redondo, ese que todos los chicos del lugar miraban de reojo pero nadie se atrevía a tocar. Hasta que uno, el más atrevido, se acercó y le susurró al oído: 'Ese culo tuyo me tiene loco desde hace semanas'. John se rio, pero cuando sintió la mano del tipo apretándole la nalga, algo en él cambió. De repente, el vestuario vacío se convirtió en el escenario perfecto para que ese desconocido le bajara los pantalones y le mordiera el cuello mientras le metía los dedos hasta hacerle gemir. '¿Te gusta así, puta?', le preguntó, y John solo pudo asentir, sintiendo cómo su polla ya estaba dura y goteando. El tipo no perdió tiempo: lo empotró contra la pared, le abrió las piernas y le metió la verga de una estocada, tan profunda que John gritó. '¡Joder, qué culo más apretado tienes!', gruñó el otro, embistiéndolo sin piedad mientras le agarraba las caderas para clavarse hasta las pelotas. John no podía creer lo que estaba pasando, pero cuando sintió el calor de la leche del tipo llenándole el culo, supo que esto no se acabaría ahí. La próxima vez, te aseguro que será aún más salvaje.