Kataleya Gil se rinde a la polla de su hijastro con ese culo imponente
Kataleya nunca imaginó que su hijastro Angel tendría esa mirada de lobo cuando la vio desnuda. Desde que entró a su habitación con ese culo perfecto, supo que no podía contenerse. Le ordenó que se arrodillara frente a ella mientras miraba cómo su polla grande se ponía dura. Con voz firme, le dijo que se la chupara hasta dejarla entera de golpe, disfrutando cada gemido que escapaba de su garganta. Cuando ya no pudo más, lo hizo montarla como una diosa, agarrando sus caderas para empotrarla con fuerza mientras su coño mojado chupaba cada centímetro. Angel la dominaba, tirando de su pelo mientras cada embestida la hacía gritar más fuerte. En más de 18 minutos, Kataleya sintió cómo su cuerpo se rendía bajo su control, pidiendo permiso para correrse, pero él solo reía y seguía follándola hasta que su cuerpo tembló sin poder aguantar más. Lo que más la excitaba era saber que él decidía cuándo, cómo y dónde explotaría dentro de ella, dejándola al borde del abismo. Al final, solo pensaba en cuándo volvería a someterse a sus manos.