Khloe Kapri y Melissa se devoran el coño con lenguas ardientes
Llevaban días mirándose de reojo en el gimnasio, intercambiando sonrisas cómplices cuando creían que nadie las veía, hasta que una noche la tensión explotó en el apartamento de Melissa. Khloe llegó con el pelo mojado de la ducha, el short ajustado marcando cada curva de su culo respingón, y Melissa no pudo evitar morderse el labio al ver cómo las gotas de agua resbalaban entre sus tetas grandes. Se sentaron en el sofá, pero el roce de sus muslos desnudos ya las tenía jadeando. Fue Khloe quien rompió el hielo, deslizando una mano bajo el short de Melissa y encontrando su coño empapado. Melissa gimió fuerte al sentir los dedos gruesos de su amiga hundiéndose hasta las pelotas, mientras ella le arrancaba la camiseta para chuparle los pezones duros como piedras. Se tiraron al suelo, las piernas enredadas, y Khloe bajó para enterrar la cara entre los muslos de Melissa, lamiendo su raja mojada de arriba abajo con la lengua ancha. Melissa arqueó la espalda, agarrándole el pelo mientras le metía la lengua hasta el fondo, chupando su clítoris hinchado como si fuera un caramelo. El sonido de sus gemidos rebotaba en las paredes, los cuerpos sudorosos chocando cada vez más rápido. Cuando Melissa se corrió, le apretó la cabeza contra su coño como si quisiera ahogarla, y Khloe siguió lamiendo hasta que sintió los espasmos de otro orgasmo. Al terminar, con la barbilla brillante de jugos, Khloe se quedó mirando a Melissa con una sonrisa pícara, pensando que esto solo era el principio.