Victoria se toca con furia en la bañera de hidromasaje
Victoria no aguantó más y se metió en la bañera de hidromasaje con el agua caliente chorreando por su cuerpo desnudo. Sus tetas grandes rebotaban con cada movimiento mientras sus dedos se hundían en su coño empapado, gimiendo como una puta en celo. El agua burbujeante acariciaba sus pezones duros como piedras, y ella arqueó la espalda cuando sus dedos encontraron el punto exacto que la hacía gritar. Sus muslos temblorosos se abrieron más, dejando al descubierto su raja rosada y brillante, lista para ser follada. Se mordió el labio inferior con fuerza mientras su mano libre apretaba uno de sus pezones, sintiendo cómo el placer le recorría la columna vertebral. El chorro de agua caliente golpeaba justo donde más lo necesitaba, y ella aceleró el ritmo, sus caderas moviéndose sin control. Sus gemidos se volvieron más fuertes, más desesperados, hasta que finalmente se corrió con un grito ahogado, su cuerpo convulsionando bajo el agua. Se quedó temblando, exhausta pero satisfecha, con los dedos aún dentro de su coño palpitante, sabiendo que esto era solo el principio.