Ada Wong se deja empotrar en el estacionamiento del parque
Ada Wong nunca imaginaba que su paseo por el estacionamiento del parque terminaría así, con su culo perfecto temblando bajo las embestidas brutales de un desconocido. El tipo la acorraló contra un auto, le arrancó el vestido y le metió la mano entre las piernas, sintiendo lo mojada que estaba su coño. Sin pensarlo dos veces, la puso de rodillas y le ordenó que le chupara la polla, gruesa y palpitante, mientras ella gemía como una puta en celo. Luego la volteó, le levantó el culo y le clavó la verga hasta el fondo, haciendo que gritara con cada embestida. Ada no podía creer lo duro que la estaba follando, pero su coño ardía de placer, chorreando jugos con cada arremetida. El tipo le agarró el pelo, la azotó fuerte y le dijo que se iba a correr en su cara, y así lo hizo, llenándole los labios de leche espesa mientras ella jadeaba. Al terminar, Ada se limpió la boca y se fue caminando, con las piernas temblorosas y el coño palpitando, sabiendo que nunca olvidaría esa follada salvaje.