Hoss Kado seduce al profesor con su polla enorme y lo hace gemir de placer
Imagínate que llevas días provocándolo a propósito: fotos en ropa interior ajustada, rozando su culo en el pasillo, mordiéndote el labio cuando te mira... hasta que el profesor Hoss Kado ya no aguanta más y te arrastra al baño para follar. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo te agarra del pelo para metértela hasta las pelotas en la boca, con saliva chorreando por tu barbilla mientras te ahogas en su verga gruesa. Luego te pone a cuatro patas contra la pared, separando tus nalgas con los dedos antes de clavártela de una estocada, escuchando tus gemidos ahogados cada vez que te embiste con fuerza. Te va a encantar cómo te agarra las caderas para hundirse más profundo, sintiendo cómo tu culo apretado lo aprieta con cada empujón. Cuando ya no aguanta más, te corre en la espalda, dejando un rastro caliente que gotea por tu piel sudorosa. Lo único que queda es el olor a semen y tu ropa arrugada en el suelo.