La asiática de velo se entrega a un desconocido con furia
Chupando con rabia, le clavo los dientes en el cuello mientras le arranco los pantalones. ¿Te imaginas que este cabrón es el ex de mi hermana? La muy puta me lo robó, pero ahora me lo como entero, desde la punta hasta las pelotas, hasta que me ahogo con su verga. Él me agarra del pelo y me empuja contra el colchón, pero no pienso dejar que me domine: le clavo las uñas en la espalda y le muerdo el labio hasta sangrar. Quiero que sienta el mismo dolor que yo cuando la vi restregándose contra él en la cocina. Le escupo en el pecho y le froto la saliva con los pezones, mientras me abro de piernas para que me vea el coño bien mojado. ¿Te gustaría estar en su lugar? Él se corre en mi vientre, pero no es suficiente: me levanto y le pongo la polla en la boca otra vez, obligándolo a tragar su propia leche. '¿Así te la chupaba ella, cabrón?' le susurro mientras le aprieto los huevos con fuerza.