Rubia caliente se traga la polla bien profunda y con gusto
Mia River no es ninguna mojigata, la muy zorra lleva semanas chupando con lujuria cada vez que Bryan se quita la camisa y hoy por fin se ha lanzado sin pudor. La rubia se arrodilla en el suelo de madera con las tetas naturales rebotando mientras le lame suavemente el culo antes de morderle los glúteos con ganas, haciendo que Bryan gruña y le agarre la cabeza con fuerza. Sin perder tiempo, la muy puta se mete su polla gruesa en la boca hasta ahogarse, con los ojos llorosos y la babaza resbalando por la verga, sintiendo cómo se le endurece más cada vez que la punta roza su garganta. Bryan le agarra el pelo y se la empotra sin piedad, escuchando los gemidos ahogados que salen de entre sus labios mientras las tetas le golpean en la cara con cada embestida brutal. La morra no para de mover la lengua alrededor del tronco, apretando los labios para que no se le escape ni un centímetro, mientras con una mano se frota el coño empapado que ya le chorrea por los muslos. De pronto Bryan le agarra de los pechos y la levanta en el aire, apoyándola contra la pared para empezar a follarla como un animal, con los muslos de ella temblando de placer mientras la polla le abre el coño hasta dejarla sin aliento. Mia gime como una perra en celo, arañando la pared con las uñas mientras Bryan la empala con movimientos brutales, haciendo que el sonido de carne contra carne retumbe en toda la habitación. Cuando siente que se le acerca el orgasmo, Bryan le saca la polla de la boca y se corre en su cara, llenándole las mejillas de leche espesa mientras ella se lame los labios con avidez, sin desperdiciar ni una gota de ese semen caliente y espeso. La muy guarra se queda ahí, con la polla aún goteando, y le pide más a gritos, dispuesta a seguir chupando hasta dejarlo seco o que le parta el coño de tanto follarla.