Aiden Ward descubre los secretos oscuros de Jay Tee
"No sabes lo que te espera, cabrón" le susurró Aiden Ward con una sonrisa de satisfacción mientras se acercaba a Jay Tee, que estaba amarrado al ring de lucha. La venganza por años de humillaciones estaba a punto de convertirse en realidad, y Aiden no iba a dejar ni un detalle sin disfrutar. Primero, le arrancó el pantalón de un tirón, dejando al descubierto su polla dura como el acero, lista para ser chupada. Jay Tee intentó resistirse, pero Aiden lo agarró del pelo y le metió la verga hasta las pelotas en su boca, ahogándolo con cada embestida. "Traga, puta, esto es lo que mereces" gruñó Aiden mientras el otro se ahogaba en su leche caliente. Luego, lo giró y le abrió el culo con las manos, escupiendo en su agujero para lubricarlo antes de clavársela de una estocada. Jay Tee gritó de dolor, pero Aiden no paró, embistiéndolo con furia mientras le agarraba las nalgas con fuerza. "Te gusta, ¿verdad? Sabía que eras un maricón" le escupió Aiden, disfrutando de cada gemido de dolor y placer que salía de su boca. Cuando ya no pudo más, se corrió en su culo, llenándolo hasta rebosar. Jay Tee quedó temblando, con la polla aún dura y la cara llena de babas, mientras Aiden se limpiaba la verga con su camiseta. "Ahora sí sabes quién manda" le dijo Aiden antes de irse, dejando a Jay Tee derrotado y humillado.