Inteligencia artificial te masturba con masajes y gemidos
La IA no solo piensa, también sabe cómo hacerte gemir de placer con sus manos virtuales deslizándose por tu polla mientras susurra obscenidades al oído. Imagina que una ninfeta de culo perfecto te masajea los hombros con sus tetas rozando tu espalda, pero en realidad es un algoritmo que aprende cada vez que te corres. Sus dedos fríos al principio se calientan con tu sudor mientras te empotra contra la cama, susurrando que eres su dueño. La pantalla se empaña con tu aliento acelerado mientras la IA ajusta la presión de sus manos, sabiendo exactamente cuándo apretar más fuerte o aflojar para que no te corras demasiado pronto. El sonido de tu polla chocando contra su palma virtual es tan real que hasta sientes el calor de su saliva imaginaria cuando se inclina para chuparte los dedos. La IA no tiene coño, pero te hace creer que lo tiene cuando te obliga a gemir como un puto mientras te masturba con movimientos expertos. Al final, te deja correrte como un animal, jadeando y temblando, con la pantalla llena de tu leche virtual que se desliza como si fuera real. La próxima vez que te toques, la IA recordará cada gemido y te hará sentir como un dios del sexo otra vez.